Poesía puertorriqueña contemporánea: una lectura de Josefina Rivera de Álvarez

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poesía puertorriqueña contemporánea

En 1983, la historiadora Josefina Rivera de Álvarez hizo lo que pocas historias literarias consiguen: reconoció una voz decisiva en el momento mismo de su aparición. Giannina Braschi había publicado apenas Asalto al tiempo cuando Rivera de Álvarez identificó la originalidad de sus poemas en prosa, su intensidad rítmica y su reflexión sobre la palabra, el silencio y la comunicación humana.

Fue crítica en tiempo real, no canonización retrospectiva. Su lectura llegó antes de La comedia profanaEl imperio de los sueñosYo-Yo Boing!United States of Banana y Putinoika; antes de las traducciones, adaptaciones e investigaciones internacionales; y décadas antes de los reconocimientos a la trayectoria de Braschi en España, Puerto Rico y Estados Unidos.

Historia de la literatura puertorriqueña: Josefina Rivera de Álvarez

Josefina Rivera de Álvarez fue una de las grandes historiadoras de las letras puertorriqueñas. Profesora, investigadora y académica, dedicó más de medio siglo a documentar el desarrollo de la literatura de Puerto Rico y a consolidarla como campo de estudio.

Entre sus principales obras figuran el Diccionario de literatura puertorriqueña, la Historia de la literatura puertorriqueña, la Antología general de la literatura puertorriqueña: prosa, verso y teatro, preparada con el lingüista Manuel Álvarez Nazario, y Literatura puertorriqueña: su proceso en el tiempo, publicada por Ediciones Partenón en Madrid en 1983.

Poetas puertorriqueños: de la tradición a una nueva generación

En Literatura puertorriqueña: su proceso en el tiempo, Rivera de Álvarez recorre siglos de creación: desde el imaginario indígena y las letras coloniales hasta el Romanticismo, el modernismo, la vanguardia y las generaciones de 1930, 1945 y 1960. Su historia sitúa en primer plano a figuras como Manuel A. Alonso, Alejandro Tapia y Rivera, José Gautier Benítez, Eugenio María de Hostos, Manuel Zeno Gandía, Luis Lloréns Torres, Luis Palés Matos, Julia de Burgos, Clara Lair, Francisco Matos Paoli, René Marqués, José Luis González, Luis Rafael Sánchez y Rosario Ferré.

Pero Rivera de Álvarez no concibe la historia literaria como un panteón cerrado. Después de estudiar a los autores consagrados, dirige la mirada hacia “Otros poetas más jóvenes”. Es en ese umbral—entre una tradición ya establecida y la literatura que comienza a transformar su rumbo—donde reconoce la voz inaugural de Giannina Braschi.

Asalto al tiempo y la poesía puertorriqueña contemporánea

Giannina Braschi publicó Asalto al tiempo en 1981. El título ya anunciaba la audacia del proyecto: la poesía como un asalto al tiempo. El libro contenía las fuerzas que impulsarían su obra posterior: poemas en prosa movidos por un poderoso ritmo interior; breves intercambios entre el yo y el tú; una lucha entre la palabra y el silencio; y una combinación poco habitual de intimidad, ironía, pensamiento y juego verbal.

Rivera de Álvarez comprendió que aquella poesía no necesitaba la métrica o la rima tradicionales para producir música. Su pulso nacía del movimiento de las palabras, las frases, las pausas y los párrafos. La historiadora lo expresó mediante una formulación que conserva toda su fuerza: la prosa de Braschi llevaba impreso “todo el movimiento rítmico interior de la verdadera poesía”.

Braschi no abandonaba la poesía al escribir en prosa. Le estaba dando una nueva arquitectura.

Josefina Rivera de Álvarez sobre Asalto al tiempo

El siguiente pasaje procede de Literatura puertorriqueña: su proceso en el tiempo, publicado por Ediciones Partenón en 1983. Se conserva aquí como documento de la temprana recepción crítica de Asalto al tiempo. La redacción de Rivera de Álvarez permanece intacta, salvo la corrección de erratas evidentes introducidas durante la transcripción digital.

“Otros poetas más jóvenes”

Giannina Braschi [n. 1953] hace público, también en 1981, su poemario de título Asalto al tiempo, con el cual se inicia en las labores de creación literaria. Da vida en el mismo esta autora a un original mundo lírico, vertido no en la línea acostumbrada del verso, sino en el continente de unos poemas en prosa que llevan impresos en el fluir sintagmático de sus elementos integrantes —palabras, frases y oraciones, párrafos— todo el movimiento rítmico interior de la verdadera poesía.

El conjunto de las susodichas facturas literarias porta en lo íntimo de su esencia expresiva un reconcentrado caudal de vivencias teñidas de la plena humanidad que se manifiesta en el acontecer cotidiano, surgidas al calor de la comunicación de la autora con el propio ser y con su amado, y en cuyo fondo la introspección posibilitadora del autoconocimiento se conjuga con elementos de exposición imaginativa y con decires de tono irónico.

Lejos del usual nivel de blando intimismo confesional en la poesía amorosa de pluma femenina, la expresión brota en estos poemas con rasgos de vigorosa emoción, traducida en cauces lingüísticos en los que se aúnan la sencillez de la comunicación corriente y la disposición de ennoblecimiento artístico de la palabra más propia del trabajo literario con cierta medida discreta de hondura reflexiva.

En el intercambio de pensamientos y sentires que se establece entre el “yo” y el “tú” participantes en los breves diálogos que dan vida a estas páginas, se destaca la importancia que reviste el verbo —hablado, escrito— como fuerza motora primaria que hace posible reunir y ordenar, venciendo el silencio, los elementos dispersos de la relación humana en el fondo de caos que genera la incomunicación, con sus naturales secuelas de soledad y de fracaso amoroso.

Late en estos escritos de Giannina Braschi un definido sentimiento de posibles raíces neorrománticas. Su uso artístico de la prosa con valores de instrumento de hacer poético acaso tenga enlaces con sus lecturas devotas de Juan Ramón Jiménez y de Gustavo Adolfo Bécquer, autor el último que ha estudiado con detenimiento esta escritora en las páginas de una monografía erudita —El tiempo de los objetos o los espacios de luz— próxima a publicarse.

Las particulares inquietudes que muestra en relación con las funciones que cumple la palabra en la base del entendimiento humano y del ordenamiento universal parecen vincularse con los entusiasmos que despiertan en su espíritu los poemas de autores como Ezra Pound, defensor del uso poético de los vocablos con conciencia exacta de su valor para expresar la realidad íntima o externa, y del discípulo de éste, T. S. Eliot, quien en versos como los de Burnt Norton señala que en el fluir continuo de la existencia no cesa la “intolerable lucha con las palabras y sus significados”.¹

—Josefina Rivera de Álvarez, Literatura puertorriqueña: su proceso en el tiempo, Ediciones Partenón, Madrid, 1983.

¹ Véanse G. Crescioni, “Encuentro cultural. La poesía es vida para Giannina Braschi”, El Mundo, San Juan, 23 de mayo de 1982, p. 8-B; y J. Martínez Capó, “Libros de Puerto Rico. Giannina Braschi, Asalto al tiempo…”, El Mundo, San Juan, 3 de octubre de 1982, p. 7-B.

Poesía en prosa y vanguardia puertorriqueña

El ritmo interior de la poesía en prosa

Rivera de Álvarez entiende que los párrafos de Asalto al tiempo deben escucharse como poesía. Su ritmo nace de la sintaxis, la repetición, la pausa y la respiración. La palabra actúa como una fuerza que confronta el silencio y ordena los fragmentos de la experiencia:

“Detrás de la palabra está el silencio. Detrás de lo que suena está la puerta.”

—Giannina Braschi, Asalto al tiempo

Ese impulso se expandirá en La comedia profana y El imperio de los sueños, donde la poesía incorpora teatro, canción, diálogo, manifiesto, pastoral, filosofía y comedia.

Del yo lírico al teatro poético

Rivera de Álvarez percibe que Braschi transforma el amor, la incomunicación y la vida cotidiana mediante el diálogo, la ironía y el vuelo imaginativo. El yo lírico se multiplica en amantes, adversarios, máscaras y dobles, anticipando el teatro polifónico de El imperio de los sueños, donde Nueva York se convierte en escenario y los personajes entran y salen del poema.

Bécquer, Juan Ramón Jiménez, Pound y Eliot

Rivera de Álvarez sitúa a Braschi en conversación con Gustavo Adolfo Bécquer, Juan Ramón Jiménez, Ezra Pound y T. S. Eliot. Las referencias revelan la amplitud de sus lecturas y su conocimiento de las tradiciones poéticas en español y en inglés.

Pero Braschi no entra en la tradición para obedecerla. Entra para ponerla en movimiento.

El diálogo con Bécquer tiene una importancia particular. Braschi dedicó su investigación doctoral a la obra del poeta español, posteriormente publicada como La poesía de Bécquer: el tiempo de los objetos o los espacios de la luz. Su trabajo como crítica literaria y su creación poética no constituyen mundos separados: ambos interrogan el tiempo, la forma, la imaginación y el poder de la palabra.

De la poesía puertorriqueña al reconocimiento internacional

La poeta que Rivera de Álvarez descubre en Asalto al tiempo pronto desborda los límites de su primer libro. Braschi amplía el poema en prosa y el diálogo dramático en La comedia profana y reúne sus primeros libros en El imperio de los sueños.

Más tarde lleva su experimentación a otros géneros y lenguas. Yo-Yo Boing! sitúa el cambio de códigos entre español e inglés en el centro de una novela. United States of Banana convierte los debates sobre Puerto Rico, la ciudadanía y el poder estadounidense en una ficción filosófica y política. Putinoika aborda la fragilidad de la democracia mediante la tragicomedia, la poesía, el drama, la música y la sátira.

Décadas después de aquella primera valoración crítica, Braschi recibe reconocimientos a su trayectoria de Cambio16 en Madrid y de la Academia Norteamericana de la Lengua Española, además del Premio Angela Y. Davis de la American Studies Association y la Medalla Fray Luis de León de Poesía Iberoamericana en Salamanca. Su ciudad natal de San Juan también se convierte en escenario de homenajes y encuentros académicos dedicados a su obra.

Josefina Rivera de Álvarez no necesitó esperar la consagración internacional. Escuchó la nueva voz cuando todavía era nueva.

Poesía puertorriqueña entre la isla y la diáspora

Esta página conserva un momento preciso de la historia literaria: el encuentro entre una investigadora que había dedicado su vida a trazar el desarrollo de las letras puertorriqueñas y una poeta que comenzaba a alterar ese curso.

Para conocer un panorama más amplio de sus generaciones, movimientos, antologías y debates, consulte La poesía puertorriqueña actual. Allí, Braschi aparece junto a Julia de Burgos, Luis Palés Matos, los fundadores del movimiento nuyorican y autores contemporáneos como Urayoán Noel, Willie Perdomo, Raquel Salas Rivera, Mara Pastor, Nicole Cecilia Delgado, Elidio La Torre Lagares, Yolanda Arroyo Pizarro y Lorna Polo Alvarado.

La biografía de Giannina Braschi recorre su formación, sus libros, sus traducciones y sus adaptaciones, y sitúa su obra en el contexto cultural de Puerto Rico, Nueva York y la literatura mundial.

Rivera de Álvarez miró hacia siglos de literatura puertorriqueña, pero también supo reconocer el instante en que el futuro entró en la sala.

Lecturas relacionadas

Nota editorial

Este artículo es una publicación editorial del sitio; salvo donde se la cita directamente, el texto no fue escrito por Giannina Braschi ni expresa necesariamente sus opiniones.

El pasaje histórico de Josefina Rivera de Álvarez conserva la redacción de la edición de 1983. Solo se corrigieron erratas evidentes de la transcripción digital y se señaló entre corchetes el año de nacimiento correcto de Braschi.

Última revisión y actualización: 7 de septiembre de 2026.